He compartido la noticia de que este año se planea implementar el nuevo protocolo de Internet CUI-HTTP/3, sin embargo no todo el mundo tiene muy en claro como funcionan los protocolos, ni cuál es la diferencia entre las siglas HTTP y HTTPS. Por lo que está nueva entrada del blog será para aclarar esas dudas.
Primero que nada, ¿Qué es el protocolo de Internet?
En la publicación Dominios y Subdominios he dado una breve introducción al principio, comentando que el prefijo o protocolos de Internet corresponde a un conjunto de protocolos en los que se basa Internet para transmitir datos entre computadoras. Los dos conjuntos de protocolos más importantes, y los primeros en definirse, son TPC (Protocolo de control de Transmisión) y IP (Protocolo de Internet).
Como indicamos en el post, dentro de este conjunto, denominado con frecuencia modelo TPC/IP, existen muchos otros protocolos:

Como se puede ver en el gráfico, el protocolo HTTP pertenece al grupo de protocolos TPC. Sus siglas significan “Protocolo de Transferencia de Hipertexto” (en inglés, “Hyper Text Transport Protocol“). Es un sistema que se creo con el propósito de definir un estándar de síntesis del tráfico de información y acciones se llevan a cabo entre los equipos que forman parte de una red. Se ocupa de asegurar que los datos lleguen y de forma correcta. Su principal característica está en ser un sistema orientado a un funcionamiento de «petición y respuesta», siempre que en la estructura exista un cliente y un servidor. El cliente es quien efectúa la petición, mientras que el servidor es el que da la respuesta. Esto quiere decir, cuando nosotros consultamos por una web escribiendo su dominio con el protocolo HTTP en un navegador, el servidor nos devolverá una respuesta con el contenido de la misma.
¿En qué se diferencia el HTTP del HTTPS?
Ahora bien, yendo a la pregunta que nos atañe, en que se diferencian el protocolo HTTP del HTTPS. Ambos sirven para intercambiar información entre el cliente y los servidores. La diferencia principal entre uno y otro nos plantea un tema fundamental en Internet: la seguridad.
El protocolo HTTPS es la siglas para “Hypertext Transfer Protocol Secure”, o Protocolo de Transferencia de Hipertexto Seguro. Es un sistema basado en una combinación de los protocolos HTTPS y SSL/TLS. Es una de las maneras más seguras para acceder a contenidos en la red, ya que los datos e información que introducimos es cifrada, asegurando que solo el cliente y el servidor puedan ver los datos. Los datos cifrados evitan que puedan ser utilizados por terceros, ya que no podrá descifrarlos.

La utilización del protocolo HTTPS es necesaria para cualquier actividad que implique el uso de datos privados o personales, como los utilizados en una transacción donde se ponen datos de la tarjeta bancaria, por ejemplo.
Para que el protocolo HTTPS pueda funcionar correctamente, se debe implementar un «Certificado», que debe estar aprobado por una autoridad. Por suerte, en un navegador esto es dato que es transparente para el usuario, ya que los certificados son obtenidos por le navegador para poder explorar Internet sin inconvenientes.
Aún así, si bien el protocolo HTTPS nos ofrece una navegación segura es a expensas de la velocidad de conexión, ya que el trabajo de cifrado y descifrado consume mayor banda y hace el proceso de carga más lento. Sin embargo, es una mejor opción para navegar por la red.