Para avanzar en los conocimientos sobre Hosting es importante conocer qué son los servidores dedicados y no dedicados, y cómo funcionan.
Hemos visto que un servidor es un sistema que permite la transmisión de información tanto a personas como dispositivos conectados a él. En este artículo vamos a ver dos tipos de servidores más comunes usados para los servicios de alojamiento web.
Servidores Dedicados y No dedicados o compartidos
Comenzamos con lo básico, una definición de qué es un servidor de alojamiento dedicado. Según Wikipedia es:
«Un servidor dedicado es un ordenador comprado o arrendado que se utiliza para prestar servicios dedicados, generalmente relacionados con el alojamiento web y otros servicios en red. A diferencia de lo que ocurre con el alojamiento compartido, en donde los recursos de la máquina son compartidos entre un número indeterminado de clientes, en el caso de los servidores dedicados generalmente es un solo cliente el que dispone de todos los recursos de la máquina para los fines por los cuales haya contratado el servicio.»
Es una de las formas avanzadas de alojamiento web, en el que se alquila un servidor por completo para obtener un control total sobre el mismo.
Muchas empresas de hosting web disponen de servicios personalizados de servidores dedicados, ya que hay aplicaciones web, que requieren de la aplicación de terceros o de componentes extras que no se incluyen en los alojamientos compartidos.
Ventajas y desventajas de un servidor dedicado frente a servidores compartidos

Las diferencias entre ambos servicios son muy significativas. En los servicios de alojamiento web convencional, los servidores son compartidos entre los diversos clientes que adquieren el servicio. Esto restringe la cantidad de espacio que se tiene disponible y los componentes extra que vienen incluidos para el desarrollo de un sitio.
Los servidores compartidos de alojamiento web ejecutan varias aplicaciones y se dedican a más de una tarea, por lo que reparten su tiempo de procesador entre las distintas aplicaciones y web alojadas.
Los servidores dedicados cuenta con posibilidades mucho mayores, ya que todos los recursos del servidor son exclusivos del cliente que lo contrata. Además de que aseguran una mayor garantía de seguridad, ya que permiten un mejor control sobre las aplicaciones que recorren una web y evitan el acceso a un sitio desde otro instalada en el mismo servidor.
Los recursos de un servidor dedicado pueden adaptar sus configuraciones a las necesidades particulares de cada cliente. Y permiten una mayor facilidad y control a la hora de realizar tareas de mantenimiento y actualizaciones de seguridad.
La desventaja de los servidores dedicados es que su coste es mayor al de un servicio compartido. Esto es debido al coste mensual de la máquina y de los servicios contratados para la administración y configuración del servidor.
Los servidores dedicados se recomiendan en caso de que una web cuenta con mucho tráfico y requiere medidas más específicas de seguridad y configuración.